miércoles, 2 de febrero de 2011

HAY QUE ENTRAR EN COMBATE

¿Cómo puede la enseñanza del Yoga alcanzar el objetivo del Gîtâ, ni siquiera en su superficie? Recuerden que el orador y el discípulo se encuentran en medio del campo de batalla, entre dos ejércitos que están a punto de enzarzarse en la lucha. Pero el corazón del heroico Arjuna se llena de desánimo justo en el momento en que "la lluvia de flechas está a punto de caer" (I,20).
La narración del Gîtâ tiene una única razón de ser : darle a Arjuna energía y valor, empujarlo a la acción, obligarlo, si es necesario, a combatir. Poco importan los argumentos esgrimidos, pueden ser sobre la naturaleza del Jivâtmâ, imperecedero, permanente y estable; o bien sobre la naturaleza del Único y de lo Múltiple, describiendo la constitución de los mundos o la Vida Una que lo penetra todo; o bien puede ser sobre la devoción, la invitación a abandonar todas las acciones al Señor, al final de cada uno de ellos, se le impele a combatir : "Entra en combate" (II, 18), "Piensa en Mi constantemente y combate"(VIII, 7), "Concentra todos tus pensamientos en el Yo supremo y entra en la batalla" (III,30). Y así sin cesar, hasta que al final Arjuna decide combatir : "Actuaré según Tu palabra" (XVIII, 73) y entonces entra en combate.