El Hombre es como un diamante en bruto, sólo hay que pulirlo pero él ya está ahí, no hay que añadirle nada, está en bruto, pero si se le pule, sale tal cual es : somos así en el plano físico, pero como Espíritu ya lo somos todo, lo podemos todo, lo tenemos todo porque somos la misma Vida Cósmica. Ésta ni envejece ni se mancilla, pero para autorrealizarse pasa por todas las limitaciones de los planos más densos, "muerde el polvo" y así va descubriendo la Realidad subyacente perpetua en su interior.
lunes, 11 de mayo de 2009
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